Publicaciones de la categoría: Mini & Micro-Relatos

14 Julliet en vélo (2010)

Siempre me ha apasionado leer y he envidado terriblemente a muchos buenos escritores. El placer de ser transportado a otro lugar y a otro tiempo, de pensar lo que los personajes piensan y sentir lo que ellos sienten; eso es algo que te da un buen libro y que no tiene precio (diga lo que diga la SGAE). El caso es que, como buen escritor fracasado,  casi todas las historias que se me ocurren son sobre cosas de mi vida o sobre algún personaje de algún libro o alguna película recientes. Podría escribir algo autobiográfico, camuflando y deformando un poco algunos de mis allegados o partir de algún acontecimiento de la tele o de algún libro. Alguna vez lo he intentado. Sin embargo, y ese es mi mayor miedo como escritor fracasado, no soy capaz de pasar de la segunda página.

Esta mañana estaba lloviendo a cántaros y reflexionaba sobre futuros proyectos que podría intentar esribir. Me quedé en casita viendo por la tele el desfile militar, porque hoy es 14 de julio. Este tipo de cosas son distintas aquí, con entrevistas a los protagonistas y todo eso, pero en el fondo son tan aburridas como en España. Sin embargo, por la tarde, la cosa mejoró y decidí que estaba feo pasar un día de fiesta así sin salir de casa. Total que me fui a dar un paseito en bici. Salí de Cité Universitaire hacia el centro de la cuidad, pasando por el jardín de Luxemburgo. Luego bajé el Boulevard Saint-Michel y crucé el Sena. A lo largo de la orilla derecha fui hacia el este, hasta Gare de Lyon y, di la vuelta por los grandes boulevares, hasta los Campos Elíseos. Luego bajé de nuevo hacia el río, por los Inválidos, como atestigua la foto, y volví a casa. Unos 20 km, no está mal.

La vida al revés

Cuando llegué a Auckland, capital de Nueva Zelanda, lo primero que me contaron los españoles que allí viven es que para ver la luna hay que mirarla cabeza abajo. Así puedes ver el mismo relieve que desde España. En realidad, pensé yo, al venir aquí ya he puesto toda mi vida cabeza abajo. Después del divorcio acepté el trabajo más lejano que encontré. Las clases en la Auckland University of Technology eran tan aburridas como lo son en Madrid o como lo fueron en Oxford hace años. Los alumnos nunca de escuchan. No es que no la encontrara, es que no sabía si había luz al final del tunel. Solo una alumna me prestaba atención. Hoy, día de nuestra boda, a la luz de esta luna del revés, sé que en realidad nunca tuvo interés en mis lecciones de bioquímica.

Escrito en Julio de 2009

Noviembre

Ya casi hace un año. Noviembre colea y el frio ha llegado a París casi por sorpresa. Sábado, no llueve y la ciudad bulle de gente. Las nubes de turistas han dado paso a huestes de parisinos deseosos de disfrutar de la ciudad y comenzar las compras de navidad. El ritmo acelerado de la vida de la ciudad me abstrae de mi vida tranquila. Vivo esperando mis viajes a casa. Aquí, trabajo, leo y te echo de menos. Paseo por la Rue de Vaugirard hacia el jardín de Luxemburgo buscando capturar con mi cámara los últimos momentos del otoño moribundo. Casi no me da tiempo a llegar y a las cinco de la tarde me echan del jardín y me encuentro descendiendo el Voulevard Saint-Michel. Como siempre sucumbo a la tentación en Gilbert-Jeune. Cinq semaines en ballon, Jules Verne. Aunque ya lo he leído en castellano, el libro me llama desde la estantería nada más verlo. Le muestro mi mejor sonrisa a la cajera y me voy feliz pensando en que voy a tener una verdadera navidad de cuento. Cinco semanas. Dentro de cinco semanas volveré a estar contigo en casa. Esta vez para siempre.

Escrito el 28/11/2010