La vida al revés

Cuando llegué a Auckland, capital de Nueva Zelanda, lo primero que me contaron los españoles que allí viven es que para ver la luna hay que mirarla cabeza abajo. Así puedes ver el mismo relieve que desde España. En realidad, pensé yo, al venir aquí ya he puesto toda mi vida cabeza abajo. Después del divorcio acepté el trabajo más lejano que encontré. Las clases en la Auckland University of Technology eran tan aburridas como lo son en Madrid o como lo fueron en Oxford hace años. Los alumnos nunca de escuchan. No es que no la encontrara, es que no sabía si había luz al final del tunel. Solo una alumna me prestaba atención. Hoy, día de nuestra boda, a la luz de esta luna del revés, sé que en realidad nunca tuvo interés en mis lecciones de bioquímica.

Escrito en Julio de 2009

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: